Hoy vais a ver las dos caras de Tokio en el mismo día: un bosque en silencio por la mañana y el cruce más famoso del mundo por la tarde. El orden no es casual.
09:301 h 15 min
Santuario Meiji明治神宮↗
1-1 Yoyogikamizonocho, Shibuya · Amanecer a atardecer · Entrada libre · Baños en la entrada
Cien mil árboles, donados por gente de todo Japón y plantados a mano en 1920. Todo lo que veis es un bosque artificial, diseñado para que dentro de trescientos años parezca natural. Va por la mitad del plan.
Está dedicado al emperador Meiji, el que abrió Japón al mundo después de dos siglos y medio de aislamiento. En cincuenta años el país pasó de los samuráis al ferrocarril, y este bosque es su monumento.
Empezamos aquí y no en Shibuya a propósito. A esta hora hay silencio y grava crujiendo bajo los pies. Ese silencio es lo que hará que el cruce de la tarde os impresione. Al revés no funciona.
Vuestro primer toriiAntes de cruzar la puerta de madera de la entrada, parad y haced una pequeña reverencia. Lo hacen todos los japoneses y casi ningún turista. Y al caminar, no vayáis por el centro exacto del camino: por tradición, ese carril es del kami. Se va por los lados.
Los barriles de sakeA la derecha del camino hay una pared de barriles de sake pintados, donados por bodegas de todo el país. Enfrente, y esto sorprende a todo el mundo, hay otra pared de barricas de vino de Borgoña: el emperador Meiji fue el primero en beber vino en la corte, y las bodegas francesas se lo siguen agradeciendo.
Aquí empieza el cuadernoSi vais a coleccionar sellos, este es buen sitio para comprar el goshuinchō. Lo venden junto a los amuletos, unos 1.500 ¥. Rezad primero, sello después.
11:0030–40 min
Takeshita-dori竹下通り↗
1-17 Jingumae, Shibuya · Tiendas 10:00–20:00
Salís del bosque, cruzáis la estación de Harajuku y en cinco minutos estáis en una calle de trescientos cincuenta metros con crepes, moda adolescente, tiendas de disfraces y música a todo volumen.
Ese contraste, de cero a cien en cinco minutos andando, es lo más Tokio que hay. Con media hora tenéis de sobra.
Si os agobiaEs estrecha y los fines de semana es un río de gente. Si notáis claustrofobia, salid por cualquier bocacalle: las paralelas (Cat Street sobre todo) son mucho más tranquilas y las tiendas son mejores.
14:0045 min de paseo
Omotesando表参道↗
Jingumae, Shibuya · Tiendas 11:00–20:00
Una avenida arbolada bajando hacia Shibuya, donde casi cada edificio es de un arquitecto distinto y famoso. La llaman los Campos Elíseos de Tokio, aunque en origen era simplemente el camino de acceso al santuario Meiji: eso significa su nombre.
No hace falta que os interese la arquitectura ni que entréis en ninguna tienda. Es sencillamente la calle más agradable de Tokio para caminar.
Levantad la vistaEl edificio de Prada parece hecho de burbujas: son cientos de rombos de cristal, unos hundidos y otros abombados. El de Tod's imita las ramas de los olmos de la calle. Y el de Dior tiene una fachada que parece tela colgada. Están los tres seguidos, en doscientos metros.
15:301 h
Cruce de Shibuya渋谷スクランブル交差点↗
Udagawacho, Shibuya · Siempre abierto · Mejor al anochecer
Hasta tres mil personas cruzan a la vez cuando se ponen todos los semáforos en verde. Es el cruce peatonal más transitado del planeta y, sin embargo, nadie choca con nadie. Vedlo dos o tres veces: la primera vais mirando dónde pisáis, la segunda ya podéis mirar alrededor.
Se ve mejor desde arriba: el paso elevado de la estación, o la cafetería de la esquina, que lleva décadas siendo el mirador no oficial.
El perroA la salida de la estación está la estatua de Hachiko, el perro que fue cada día a esperar a su dueño a esa misma estación durante nueve años después de que muriera. Está siempre rodeado de gente haciéndose fotos, pero merece parar treinta segundos y pensar en ello.
17:151 h 15 min · RESERVADO
Shibuya Sky渋谷スカイ↗
2-24-12 Shibuya · 10:00–22:30 · Última entrada 21:20
Una azotea abierta a 230 metros, sin cristales en el borde exterior: solo una red de seguridad y el viento. Se ve Tokio extenderse hasta el horizonte en todas direcciones y, si el día está limpio, el Fuji recortado al oeste.
Hemos reservado la franja del atardecer a propósito. Subid con cuarenta minutos de margen: veréis la ciudad de día, el cielo cambiando de color y después las luces encendiéndose. Son tres espectáculos por el precio de uno.
Es la mejor vista de Tokio y la entrada que más se agota. Por eso está en el listado de reservar cuanto antes.
Dónde ponerseBuscad la esquina noroeste para el Fuji y la sur para ver el cruce de Shibuya desde arriba, minúsculo. Hay unas hamacas en el centro donde casi nadie se tumba y desde donde solo se ve cielo.
Cosas prácticasArriba hace bastante más viento y frío que abajo: en octubre llevaos algo de manga larga. No dejan subir con bolsas grandes, pero hay taquillas gratis. Y sujetad bien el móvil.
Dónde comer, a mediodía
La apuesta1.200–1.600 ¥
Afuri Harajuku阿夫利 原宿↗
Ramen de yuzu: caldo cítrico y ligero, nada que ver con el ramen espeso que os imagináis.
Se pide en la máquina de la entrada. Ver «Los gestos» si es vuestra primera vez.
Más contundente1.800–3.500 ¥
Maisen Aoyamaまい泉 青山本店↗
Tonkatsu en una antigua casa de baños reconvertida. El edificio ya merece la visita.
Tienen ventanilla de bocadillos para llevar, mucho más barata.
Dónde cenar
Divertido y barato1.500–2.000 ¥
Uobei Shibuya魚べい 渋谷道玄坂店↗
Sushi que llega por una cinta directa a tu sitio, pedido desde una tableta. Platos desde 130 ¥.
Es un espectáculo en sí mismo y se cena por cinco euros.
Mejor sushi2.500–3.500 ¥
Katsu Midori Seibu Shibuya活美登利 西武渋谷店↗
Cinta, pero de nivel muy superior. Es el que recomiendan los japoneses.
Cola de 30–40 min en hora punta. Coged número y dad una vuelta.
Si apetece carne2.500–4.000 ¥
Izakayas de Center-gaiセンター街↗
Zona llena de sitios con fotos en la carta.
Buscad los que tengan cola de japoneses, no de turistas.
La puerta de escape
¿Hoy no apetece el circuito clásico?
Todo lo de hoy es al aire libre y gratis salvo Shibuya Sky, que se puede cambiar de fecha desde su web. Si llueve o simplemente no os apetece hacer de turistas, aquí van tres alternativas.
ShimokitazawaDos paradas de tren desde Shibuya y otro mundo: calles estrechas, ropa de segunda mano, cafés diminutos y música en directo. Es donde va la gente de Tokio cuando no quiere ir a Shibuya.
Un café de gatos, de búhos o de erizosSuena a tontería turística y en parte lo es, pero pasar una hora tomando un café con seis gatos encima es una forma perfectamente digna de gastar una tarde de lluvia. Los hay por todo Harajuku.
Los sótanos de Shibuya HikarieSiete plantas de tienda, pero id directos al sótano: comida preparada de nivel altísimo, con degustaciones gratis por todas partes. Se puede cenar de muestras si sois desvergonzados.
Hoy habéis estado en un bosque de cien mil árboles
y sobre una azotea a doscientos treinta metros.
La misma ciudad, con seis horas de diferencia.